Big Data y propiedad intelectual

Tigo Panamá | 20 de abril, 2021

Big Data y propiedad intelectual

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Big Data y propiedad intelectual convergen en Internet. Con el análisis de grandes volúmenes de datos es necesario tomar en cuenta los derechos de propiedad intelectual. Queriéndolo o no, el futuro del Big Data, herramienta tecnológica cuyo uso va en alza, se relaciona directamente con las prácticas de propiedad intelectual. Pero, a pesar de su importancia, pocas veces reflexionamos sobre el impacto que tienen ambas en nuestro día a día.

Aunque, estamos produciendo contenidos a cada instante, una vez suben a la red, o son parte de los rastros que dejamos, pareciera que dejan de pertenecer a su autor ¿lo ha pensado? ¿qué es propiedad intelectual y cómo se ve en el contexto de internet? ¿cuál es el límite entre datos y propiedad intelectual? ¿están amparadas por la propiedad intelectual las creaciones de inteligencia artificial?

Iniciamos con la pregunta obvia: ¿Qué es propiedad intelectual? “Se refiere a la protección del producto del intelecto humano, sea en campos científicos, literarios, artísticos o industriales.” Siendo en esencia, un derecho temporal y, a la vez, un tipo de protección concedida a los creadores, autores e inventores que excluye a terceros de apropiarse de lo que no han creado. Cabe destacar que, existe una organización mundial (OMPI) que cuida y promueve los derechos de propiedad intelectual.

Ciertamente, no hay una persona que utilice dispositivos digitales y no haya dejado datos en las famosas cookies. En otras palabras, Big Data, gestionar macrodatos es un asunto que nos debería importar a todos.  

Big Data y propiedad intelectual
26 de abril día mundial de la propiedad intelectual

Big Data y el futuro de la propiedad intelectual

La propiedad intelectual está presente en cada etapa de la gestión de datos. Así, cuando se recogen, probablemente, se encuentran con obras protegidas por el derecho de autor. Mientras, se analizan y correlacionan, utilizando machine learning u otra tecnología se aplican normas de protección de programas y copyrigths.

« En el marco digital toda tecnología impulsada por los datos es la fuerza dominante en la producción y la distribución económica.»

-Francis Gurry|Director Gral. Organización Mundial de la Propiedad Intelectual

En la medida que van surgiendo nuevas formas de recoger datos y las empresas buscan conocer mejor a los usuarios hay más que analizar.

Por ejemplo, una investigación que lleva el título: «Evaluación de las propiedades de privacidad de los metadatos telefónicos«, realizada por científicos de datos de Stanford University, indica que a partir de Big Data de los móviles inteligentes se conocen datos personales sin autorización. Sin desearlo, por desconocimiento, los derechos y la privacidad se ven expuestos.

De igual manera, gestionar grandes cantidades de datos involucra grandes responsabilidades y desafíos. Desde la visión social, los derechos de los individuos deben protegerse, así sea de una tecnología que trae beneficios. Por consiguiente, existe un conflicto creciente sobre la forma en que se obtienen y manipulan los datos y sus implicaciones legales. Simplemente, pregúntese ¿Lee usted todos los contratos donde cede datos en la red? La respuesta de la mayoría es negativa. ¿Ha solicitado un informe de sus datos a alguna red social? Probablemente, no.

Inteligencia artificial y propiedad intelectual

Primero, revisemos los puntos de contacto que tiene un usuario promedio de la red con la inteligencia artificial. A través del buscador, cuando hace consultas al asistente virtual, cuando accede a su telefono móvil usando reconocimiento facial, táctil o simplemente, cuando accedió a mejorar su experiencia de usuario. Otros ejemplos son: al momento de realizar una compra online, al utilizar su cuenta bancaria en línea, al consultar con un chatbot y la lista sigue. En suma, la vida personal, laboral y social de una persona transcurre en gran medida entre redes sociales, la red y agentes inteligentes.

Ahora, piense en los datos, se ha dicho que los datos son vitales para que la inteligencia artificial funcione. Para que una máquina aprenda debe acceder a miles de datos y una fuente de ellos son los móviles. Aún cuando se anonimicen, sin consentimiento, hay una línea delgada entre la gestión correcta y la propiedad intelectual. Por ello, si se alude al derecho de propiedad intelectual, se diría que cualquier dato no público de un individuo es parte de PI.

Seguramente, pensará que la propiedad intelectual es un obstáculo para el desarrollo tecnológico. O tal vez, piense que la tecnología es una intrusa de la propiedad intelectual. Sin dudas, con el tiempo ser requerirá desarrollar un marco eficaz en la gestión de datos y la PI. Tal como menciona Franz Gurry OMPI «hay que definir prácticas adecuadas y legítimas con respecto a su recopilación, su almacenamiento y su utilización.»

¿Pueden inventar y crear los robots?

Es simple, los algoritmos y macrodatos trabajan en conjunto para que los robots puedan funcionar. No obstante, se puede alegar que gran parte de los datos iniciales que alimentan el aprendizaje automático provienen de la creatividad humana. ¿Pasan por alto la propiedad intelectual? ¿son todos los algoritmos de código abierto? ¿hay intereses comerciales y secretos de esta índole?

Aún cuando existen muchas reestricciones de uso de datos en el campo de la inteligencia artificial se requiere más claridad.

Al mismo tiempo surge la duda ¿puede inventar y crear un robot? siendo positiva la respuesta ¿quién se atribuye la propiedad intelectual? Sin dudarlo, requerimos un diálogo entre los expertos en inteligencia artificial y los de propiedad intelectual. ¡Hay que clarificar!

«Una de las grandes preguntas que se nos plantea actualmente es si los derechos existentes ofrecen los incentivos necesarios para fomentar la innovación en la era digital».

Francis guRRY

¿Big Data terminará por modificar la propiedad intelectual?

Responder a la interrogante anterior sería arriesgado porque en su rol de tecnología de avanzada, Big Data influye directamente en el futuro de la propiedad intelectual.

Aunque, parece un límite para Big Data, la propiedad intelectual es un derecho que los humanos han adquirido y tiene repercusiones comerciales y sociales. Tanto así, que la propiedad intelectual es, también, una herramienta para proteger a la tecnología que hoy conocemos como Big Data.

¿Qué le parece indagar más al respecto?

Amplíe su conocimiento sobre los usos de Big Data, siga leyendo aquí.

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