Emprendimiento femenino: motor social

Tigo Panamá | 8 de marzo, 2022

Emprendimiento femenino: motor social

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Cada 8 de marzo, los ojos de los medios de comunicación se posan en las mujeres y su rol en la sociedad. Entre los temas que más se mencionan está el emprendimiento femenino.

Por lo general, se ponen ejemplos de mujeres exitosas, que en realidad son una minoría y muy poco se habla de la realidad del emprendimiento femenino: las barreras y obstáculos.

Tal como mencionamos en un artículo dedicado a las mujeres, hay mucho talento que no accede a oportunidades de crecimiento por el simple hecho de ser mujer. Pero eso, debe cambiar no solo por el bien de ellas, por el equilibrio que genera en la humanidad.

Desde siempre, se ha sabido que las mujeres emprenden por necesidades, por llevar sustento a sus hogares. Y, sobre todo, por salir adelante a pesar de las circunstancias adversas. Lo cierto es que el emprendimiento femenino no es algo nuevo, los registros muestran que, en América Latina, las mujeres crean negocios aprovechando sus dotes naturales. Así encontramos negocios de comida, cuidado del hogar, belleza, floristería, decoración y otros que se atribuyen a su naturaleza femenina. Y aunque, en un inicio está bien, es precisamente, esa realidad la que implanta el estereotipo de que las mujeres son buenas para un tipo de negocios. Algunos dicen que solo pequeños negocios, no profesionales y muy poco rentables.

Imagen: Pixabay

En consecuencia, para las mujeres es el doble de difícil conseguir financiamiento que para un hombre. Aun cuando los datos son claros: Según BCG, «los startups dirigidos por mujeres la ganancia es de 78 centavos por cada dólar invertido en ellas, mientras que las empresas lideradas por hombres sólo en 31 centavos por dólar.»

Emprendimiento femenino ¿sin financiar?

Contrario a lo que se esperaría con cifras tan alentadoras, tan solo el 7% del capital de riesgo en el mundo se ha invertido en empresas lideradas por mujeres. ¿A qué se debe? Lastimosamente, y a pesar de los esfuerzos por la paridad de género, quienes aprueban los créditos consideran que un negocio dirigido por mujeres será menos rentable. Tal como lo lee, es una creencia que se sigue compartiendo como real y que hace daño a la sociedad por igual.

¿Por qué siguen sin apoyar como se debe a las mujeres? Más aún, cuando el emprendimiento femenino es un motor social que dinamiza las economías. En palabras simples, porque gran parte del capital de riesgo está en manos de hombres y ellos prefieren invertir en otros hombres.

¿Qué se puede hacer? Hay que pensar con sensatez. También, hay que preguntarse qué comportamientos femeninos no inspiran confianza en los hombres de negocios. O, por el contrario, que comportamientos generan rechazo. Y trabajar en esos puntos.

Otra opción, es colocar capital de riesgo en manos de mujeres de negocios que promuevan más mujeres. Por otro lado, hay que enseñar a las chicas más jóvenes.

“Mi deseo de construir, crear y aprender, supera mi miedo. Cada desafío que enfrento ahora, se convierte en una experiencia increíble para conocer mi verdadero poder.”

-sue bryve

Mujer ¿Por qué emprender es un motor social?

Desde la perspectiva del emprendimiento, las mujeres se preocupan por compartir con otros lo que aprenden. También, se interesan en temas de alcance social. Por ello, hay mujeres dirigiendo un porcentaje alto de los emprendimientos sociales del mundo.

¿Qué tipo de emprendimientos sociales? Algunos como Adalab, una escuela especializada en formación tecnológica para mujeres, en formato online y en directo. En particular, su giro de negocios está en formar y acompañar a mujeres que buscan un cambio profesional para llenar plazas tecnológicas en las empresas. Por ello, se especializan en invertir en mujeres con talento para que desarrollen su potencial en profesiones digitales. ¡Genial! encontraron una necesidad de ambas partes y hacen el trabajo de intermediarias y formadoras de talento.

El ejemplo anterior, muestra cómo un emprendimiento de mujeres tiene un impacto directo sobre un problema de fondo social. Mientras las empresas se quejan de la falta de talento en tecnología ellas las preparan para estos puestos. A su vez, promueven la paridad de género y trabajan en dos frentes: educación y búsqueda de oportunidades de empleo. Como resultado hay nuevas profesionales llenando plazas de empleo, llevando ingresos a sus hogares y desarrollando sus talentos.

“No te rindas, no te tomes nada personal, y no aceptes un no por respuesta.”

-Nasty Gal
Imagen: Pixabay

Por cada mujer que emprende en zonas rurales hay más de una familia que se benefician. En muchos casos, se abren las puertas a la educación de niñas, se rompe el círculo de la pobreza e ignorancia. Cuánta razón hay en la frase que dice: “Educa a un hombre y educarás a un hombre…educa a una mujer y educarás a una generación”. -Brigham Young (1801-1877)

Emprendimiento femenino: modelos a seguir

¿Sabía qué según el Banco Mundial el empoderamiento económico de las mujeres contribuye un 30% a la reducción de la pobreza extrema en Latinoamérica? ¿Necesitamos más razones para saber que es necesario apoyar a las mujeres que emprenden?

Cabe destacar que en Latinoamérica y el Caribe se encuentran las tasas más altas de mujeres emprendedoras del mundo arriba del 17%.

Si tan solo pudieran lograrse más emprendimientos femeninos se mantengan en el tiempo, la economía familiar cambia. En el mismo orden de ideas, la economía local tiene una inyección de dinero circulante. Por ende, existe la oportunidad de negocios para otros emprendedores y vendedores de productos de primera necesidad. También, se conoce que cuando una mujer emprende motiva a otras mujeres a hacerlo.

No olvides darle un vistazo a los artículos que este blog ha preparado para mujeres que desean mejorar sus habilidades de emprendimiento:

Tigo y el compromiso con las mujeres emprendedoras

En primer lugar, «la tecnología y las telecomunicaciones son un derecho de todas las personas. Por esta razón, las sociedades e instituciones deben ser garantes de la accesibilidad a la tecnología, a la información, al uso, goce y disfrute de las telecomunicaciones. Sin importar nuestra condición, clase social, género, ubicación geográfica, edad, nivel educativo, etnia, raza, discapacidad o idioma.» -OIT

Además, en la medida que las personas usen la red y los dispositivos móviles es más sencillo que se acostumbren a la economía digital.

«Debemos defender y respetar la igualdad de derechos de las niñas, así como su voz e influencia, en nuestras familias, comunidades y naciones. Las niñas pueden ser poderosos agentes de cambio, y nada debe impedir que participen plenamente en todos los aspectos de la vida».

―António Guterres, Secretario General de la ONU

Con el programa Conectadas TIGO pone a disposición de mujeres emprendedoras material y conocimiento valioso para mejorar sus habilidades de negocios.

Sin dudas, el emprendimiento femenino es una oportunidad para Panamá y su desarrollo económico. Ya sea en negocios tradicionales incorporando procesos digitales se amplía el radio de acción. Por eso, hay que capacitar y formar a las mujeres que emprenden en el uso de tecnología.

Y aunque no todos los emprendimientos son exitosos, son un aprendizaje y una oportunidad para que la mujer se empodere y crea en ella misma.

Hoy y cada día, exaltamos el valor de esas mujeres y sus emprendimientos que son un motor social que nos hace grandes ¿Quieres saber más sobre Conectadas? Ingresa aquí

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